Amalie vivía en Dinamarca y Sean en Inglaterra cuando se conocieron en 2008 a través de Home, un entorno social de videojuegos. Los mensajes y las conversaciones por Skype acercaron a la pareja. Ella contó a The Big Bride Club que finalmente expresó sus sentimientos después de meses de insinuaciones; él sentía lo mismo.
El testimonio, publicado en 2018, describe una boda con quince invitados en el ayuntamiento de Juelsminde. Después celebraron en el jardín de la madre de Amalie. La familia ayudó con la comida y las decoraciones: su tío recogió flores y ella preparó el pastel.
Amalie eligió un vestido de oferta, aretes de su abuela y un collar que Sean le había regalado. Las cámaras desechables permitieron que los invitados documentaran el día desde sus propias mesas.
Al terminar, la pareja conversó sobre lo vivido y su futuro. Su historia conserva detalles cotidianos que las versiones sensacionalistas suelen borrar: una relación a distancia, recursos limitados y una celebración construida con ayuda familiar.
