El pequeño cuerpo amarillo y las dos largas prolongaciones negras hacen que esta araña parezca un animal fantástico. Sus rasgos son compatibles con Macracantha arcuata, una araña de la familia Araneidae conocida por sus espinas muy largas y curvadas. No son antenas: sobresalen de la parte posterior de su cuerpo.

La Junta de Parques Nacionales de Singapur destaca precisamente esas espinas al describir la especie. Allí está asociada principalmente con zonas de bosque lluvioso, como Bukit Timah y Nee Soon, aunque también se ha registrado en otros países asiáticos, entre ellos Malasia, Indonesia, India y China.

El detalle más llamativo no necesita un relato de monstruos ni una ubicación inventada para resultar interesante. La imagen conservada no permite saber dónde fue tomada; la comparación sirve para reconocer un tipo de araña real cuya silueta se aparta de la que solemos imaginar. Observar la forma del cuerpo, además de las patas, ayuda a entender esa diferencia.