Avivo Village lleva una forma particular de refugio al interior de un edificio: una comunidad de 100 pequeñas viviendas privadas en Minneapolis. Cada residente dispone de un espacio personal con una puerta que puede cerrar con llave.

El programa combina esa privacidad con acompañamiento. Las personas pueden acceder a apoyo para buscar vivienda permanente y atender necesidades relacionadas con salud, recuperación y empleo. La organización describe su modelo como un refugio de acceso flexible, que recibe a las personas en las circunstancias en que se encuentran.

El propósito no es prometer que todos resolverán sus dificultades al mismo ritmo. Poder descansar, guardar las pertenencias y decidir cuándo acercarse a los servicios ofrece una base desde la cual planear el siguiente paso. La privacidad forma parte del apoyo, junto con una cama y la atención del equipo.