Cerca del lago Hebgen, en Montana, investigadores observaron a dos bisontes parir con menos de una hora de diferencia en abril de 2007. Después presenciaron una conducta poco habitual: ambas hembras ayudaron a cuidar a los dos recién nacidos.

Durante cinco horas y media, limpiaron a las crías y permitieron que mamaran de cualquiera de ellas. También reaccionaron de manera defensiva cuando se acercaban otros bisontes. El informe describió la combinación de lactancia compartida y cooperación alrededor del parto como el primer caso documentado de ese tipo en bisontes silvestres.

Los investigadores no pudieron determinar la causa. El parentesco entre las hembras o un beneficio mutuo eran posibilidades, no conclusiones demostradas. La observación conserva el valor de un caso excepcional sin convertirlo en una regla sobre cómo se comportan todas las madres de esta especie.