La pieza de acero de la fotografía es un hincador manual de postes. Su forma es sencilla: un tubo hueco, cerrado por arriba, con dos asas laterales que permiten levantarlo y dirigirlo.
El tubo se coloca sobre el extremo de un poste compatible. Al subir y bajar la herramienta, su masa transmite golpes verticales que ayudan a introducir el poste en el terreno. No necesita un motor para producir ese impacto; funciona mediante el movimiento y el peso de la propia pieza.
Se utiliza en tareas como la instalación de cercas, pero no todos los diámetros o terrenos son adecuados para cualquier modelo. Reconocer el objeto no sustituye las instrucciones de uso. La característica que parecía extraña —un cilindro pesado con asas— es precisamente la que permite aplicar fuerza alrededor de un poste sin usar un martillo por separado.
