En este relato de ficción, una mujer embarazada descubre que su esposo le fue infiel. Piensa en divorciarse, pero busca refugio primero en la casa de sus padres. Allí, su padre le pide que espere y afirma que él también engañó a su madre durante el embarazo. Intenta presentar la traición como algo normal, y esa confesión la deja confundida.
Ella permanece con su esposo mientras se concentra en llegar al nacimiento de su hijo. No lo ha perdonado ni ha recuperado la confianza. Después del parto, su padre vuelve a hablar con ella y admite que inventó su propia infidelidad: temía que una separación durante el embarazo la afectara.
La narradora finalmente solicita el divorcio con el apoyo de sus padres. La historia termina con esa decisión, no con una reconciliación. La explicación del padre revela su intención de protegerla, pero también que utilizó una mentira para influir en una elección que le correspondía a ella.
