La colección de teléfonos de la imagen reúne diseños muy distintos: aparatos alargados, pantallas pequeñas, teclados físicos y modelos con tapa. Mirarlos juntos permite apreciar cuánto cambiaron las formas de marcar un número, escribir un mensaje o guardar el dispositivo en un bolsillo.

Un caso documentado de aquella etapa es el Nokia 3310. En una presentación de resultados del primer trimestre de 2003, Nokia informó que ese modelo había superado los cien millones de unidades vendidas. Es una cifra histórica del fabricante y ayuda a dimensionar la presencia de algunos teléfonos con teclado antes de la expansión de las pantallas táctiles.

La lámina funciona como un recorrido visual, no como una cronología técnica exacta de todos los modelos. No permite deducir cuándo una persona consiguió su primer celular ni cuál fue el más usado en cada país. Su interés está en comparar soluciones de diseño que convivieron en distintas etapas de la telefonía móvil.