Se corta la luz y lo primero que pasa en casi todas las casas es lo mismo: alguien busca el celular para usarlo de linterna y alguien abre la refrigerador para ver si sigue fría. Las dos cosas son entendibles y las dos son un error. Los primeros minutos de un corte largo son los que más definen cómo va a terminar el día.
Empieza por confirmar el alcance. Mira si hay luz en la casa de enfrente o en el alumbrado de la calle. Si el barrio entero está a oscuras, es un corte general y solo queda esperar y reportarlo. Si eres el único, revisa el tablero: puede ser un interruptor que saltó, y volver a levantarla soluciona todo en diez segundos.
Después, desenchufa. Cuando la energía vuelve, suele hacerlo con variaciones que arruinan aparatos electrónicos. Desconecta televisor, computadora, microondas y consolas, y deja una sola lámpara encendida para darte cuenta cuando regrese el servicio. Es la costumbre que más plata ahorra de todas las que hay en esta lista.
La refrigerador y el congelador se manejan con una regla única: no abrirlos. Cerrados, mantienen el frío durante bastantes horas. Cada apertura tira ese trabajo a la basura. Si el corte se anuncia largo, saca de una sola vez lo que vayas a necesitar y no vuelvas a abrir hasta que la energía regrese.
Con la luz conviene ser conservador. Usa linternas o lámparas a pila antes que el teléfono, porque vas a necesitar esa batería para comunicarte. Si usas velas, apóyalas en un plato, lejos de cortinas y nunca en un lugar donde puedan quedar solas. Y si hay chicos, deja una linterna encendida y quieta en un pasillo, como referencia.
El agua es el punto que más sorprende. En edificios y casas con bomba, sin electricidad no hay presión, así que conviene llenar unas botellas y un balde apenas empieza el corte. Ese balde resuelve el baño y la limpieza, que es donde la incomodidad se hace notar más rápido.
Aprovecha para reportar el corte por la vía oficial de tu distribuidora. Muchas veces la empresa solo sabe del problema si los vecinos lo informan, y el reclamo con número de trámite sirve también para reclamar después si se dañó algún aparato. Anota la hora en que empezó.
Cuando vuelve la luz, espera unos minutos antes de reconectar todo, y prende de a uno. Es un final aburrido para un día raro, pero es justo la parte donde se rompen los electrodomésticos que sobrevivieron al resto.






